Tiran el sargazo en lugares clandestinos
Frida Luna trabaja en los Servicios Públicos del Ayuntamiento de Puerto Morelos, del municipio de Quintana Roo, y se dedica a rellenar 40 carretillas de sargazo por día, cerca de cerca de 3 mil 500 kilos diarios, todo esto por 4 mil 800 al mes.

El secretario de Medio Ambiente de Quintana Roo, Alfredo Arellano, se limitó a responder en donde se depositan las toneladas del sargazo que recolectan, sin embargo, se pudieron localizar los tirados clandestinos, estos sobre las zonas selváticas de captación pluvial, que al no estar regulados, ponen en peligro al medio ambiente.
El sargazo es una macroalga y se origina en las costas de Brasil y avanza por el Atlántico, hacia el norte, hasta llegar al Caribe mexicano. Plaga que ha causado problemas ambientales.
Ni la federación, ni estado ni los municipios han podido presentar los recursos para el combate al sargazo, pese a las advertencias de la academia. Ante la plaga se debe preparar almacenes con capas protectoras, con la finalidad de evitar la infiltración de lixiviados al manto freático; de amonio, nitrógeno, fósforo, arsénico y ácido sulfhídrico, sustancias que se generan tras la descomposición de la macroalga, así como de los metales pesados, plomo y oro, sustancias que contaminan los ríos subterráneos, arenales y mares, que matan a los corales, la fauna y pastos marinos.
Por falta de la regulación, la vigilancia y sanciones, se empezó a tirar por cualquier lado, uno de ellos en la Ruta de los Cenotes, lugar que ha sido práctico para quedar impune de un delito medioambiental.
Desde el 2015 la Semarnat concretó que al no tirar las toneladas del sargazo en los sitios autorizados es una acción que violenta los lineamientos federales.