No estaba muerto, andaba de parranda

No estaba muerto, andaba de parranda

Una familia de Paraguay vivió una situación muy inusual que pocos experimentan. Mientras velaban durante horas a su familiar, Juan Ramón Alfonzo Penayo de 20 años, vieron cómo llegó desde la muerte como si del mismísimo Dios se tratara.

 

Esto sucedió el 17 de junio cuando el “difunto” llegó caminando a su propio velorio, donde se le explicó que estaba muerto y había sido enterrado.

 

La cómica situación ocurrió en Santa Teresa, Paraguay, a 600 kilómetro de la capital. De acuerdo con investigaciones, Penayo se marchó de su casa el jueves y regresó hasta el domingo.

 

Explicó que había estado trabajando en una estancia del lado de Brasil, por lo que la familia lo reportó como desaparecido y la policía lo vinculó con un cadáver calcinado al que no se le pudo determinar la identidad, asumiendo que se trataba del joven desaparecido.

 

El entierro se convirtió en un gran festejo al darse cuenta que el muerto estaba con vida, pero aún se desconoce la identidad del otro cuerpo.

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