La nómina de Victor esta de “Mas”
Han pasado apenas algunas semanas desde que la administración de Víctor Mas Tah está al frente del municipio de Tulum. Y aunque ha comenzado a gestionar proyectos, lo cierto es que ya se empiezan a ver posibles estallamientos de huelga por la falta de pago a cientos de trabajadores e inconformidades al interior del Cabildo.
Basta solo con observar en qué condiciones armó su campaña durante las elecciones pasadas y cómo logró acceder a la Presidencia Municipal. Para granjearse el favor de diferentes intereses, adquirió compromisos con grupos y personas ambiciosas que solo buscan enriquecerse a costa de las comunidades tulumnenses.
El mismo Mas Tah, que criticaba las acciones del PRI para ganar votos, usó las mismas estrategias que la oposición para estar al frente del noveno municipio. Se unió con David Balam, Jorge Portilla, con la CTM, con el sindicato de taxistas, con empresarios y con activistas de Playa del Carmen.
Fue tal la convicción del actual edil que no dudó en recibir de privados fuertes cantidades de dinero, entregar contratos a empresas fantasmas para proyectos en el municipio y ofrecer lugares en el gobierno a cambio del apoyo para ganar la alcaldía.
Ahora estos compromisos están pasando facturas caras y Víctor Mas Tah no sabe cómo retribuir estos “favores electorales”. La nómina no está siendo suficiente para los empleados del municipio por los pagos que ha realizado el nuevo alcalde a diferentes personas que ni siquiera viven en Tulum.
Lo más preocupante es que colocaron en diversos cargos públicos a gente que no cuenta con la preparación y la experiencia necesaria para desempeñar sus funciones, personas que no cuentan con la educación básica.
Esta nueva administración, en lugar del cambio que defiende Mas, suena más bien a ambición, a intereses particulares, a hacer de Tulum un negocio redondo para los poderosos mientras la calidad de vida de las comunidades y de las personas vulnerables se cae a pedazos.
