DE AMOROSAS A SEXOSERVIDORAS
El famoso y polémico programa Enamorándonos está dando nuevamente de qué hablar, y no es por los rumores de que Lizbeth Rodríguez, estrella de Exponiendo infieles, podría ser la nueva conductora, sino porque se dice que algunas amorosas se prostituyen por $1000 pesos.
De acuerdo con TVNotas, una persona cercana a la producción del programa más visto de la televisión mexicana reveló que las “amorosas” reciben ofertas como sexoservidoras y el encargado de que esto sucediera era Hernán Albarenque, ex productor del programa.
Aunque el productor señalado responsable ya no trabaja ahí, la revista TvNotas señaló: “hasta nuestra redacción llegó un audio donde se hace evidente que continúan dándose dichas invitaciones a las chicas”.
La revista de espectáculos asegura que obtuvo dicha información de una persona cercana a la producción, “quién pidió anonimato”, y que detalló lo siguiente:
“No sabemos quién o quiénes son, pero creemos que se trata de personas externas que tienen conexión con gente del programa, porque obtienen las bases de datos de las concursantes y les llaman para hacerles la propuesta; aunque claro, no buscan a cualquiera o a todas las amorosas, sólo a las chicas que ven que cumplen con cierto perfil físico”.
La fuente que cita TvNotas aseguró que una conocida suya recibió una llamada de una chica para ofrecerle trabajo como acompañante y añadió:
“Dice que les llaman a las chicas que tengan entre 18 y máximo 23 años, buscan a las más guapas y de buen cuerpo; pero también como investigan sus vidas, eligen a las que ven más vulnerables, que tienen problemas familiares o viven solas y tienen una necesidad económica, o que no tienen la protección de sus padres; que sean solteras, tanto mexicanas como extranjeras. Además, les atrae mucho convocar a venezolanas, pues son muy atractivas para los clientes. Y es que, aunque no las obligan, sí saben a quiénes pueden convencer”.
La fuente también indicó que el rating del programa ha bajado y el rumor de que llegue a su fin es cada vez más fuerte. La producción cada vez tiene menos presupuesto y los patrocinadores ya no tienen interés en invertir.
¿Será este el fin del prostíbulo de Enamorándonos?